Juguetes masticables para perros: guía para elegir bien
Los juguetes masticables para perros no son solo simples aperitivos, sino que cumplen funciones importantes.
Es bueno saber que masticar es un comportamiento instintivo en los perros y que los juguetes masticables satisfacen, ante todo, esta necesidad innata.
La producción de endorfinas, que reducen el estrés, y la disminución de la adrenalina son solo algunos de los beneficios que aporta masticar a fondo, lo que contribuye a la salud física y mental tanto del cachorro como del perro adulto.
Masticar también ayuda a eliminar la placa y el sarro de los dientes, lo que contribuye a mantener la salud bucodental del perro.
Factores a tener en cuenta a la hora de elegir masticables y snacks para perros
A la hora de elegir los juguetes masticables, hay que tener en cuenta su uso, su atractivo para el perro, su textura y su aporte calórico en función del tamaño y la edad del perro.
En el caso de los cachorros, es mejor optar por juguetes masticables blandos y fáciles de digerir, perfectos para aliviar las molestias de la dentición.
Dependiendo del tamaño, los perros adultos pueden masticar juguetes más duros y resistentes, siempre que sean del tamaño adecuado.
Un chicle demasiado pequeño podría suponer un riesgo de asfixia, mientras que uno demasiado grande podría resultar difícil de masticar.
Para los perros mayores, cuya salud dental podría verse afectada, lo mejor son los masticables blandos y naturales que no dañen las encías.
Tipos de juguetes masticables para perros
Los juguetes masticables para perros se pueden clasificar en varias categorías, cada una con sus propias características y beneficios.
- Los productos secos: orejas, tendones de buey, tiras de carne o piel y callos ofrecen una masticabilidad duradera y les encantan a los perros.
- Cartílagos y tráqueas: su textura elástica ayuda a estimular la masticación y ejerce una ligera acción mecánica sobre la placa.
- De origen vegetal: algunos masticables están hechos con ingredientes vegetales, como la batata, y pueden ser una opción estupenda para los perros con sensibilidad alimentaria.
- Snacks dentales enzimáticos: actúan sobre las causas del mal aliento, la placa y el sarro, y ayudan a limpiar los dientes y a refrescar la boca.
- Cuerno de ciervo: los hay de distintos tamaños, aptos para todas las tallas y edades, y son muy duraderos
- Madera de café o de olivo: son bastante blandas, pueden romperse y ser ingeridas, lo que provoca inflamaciones intestinales y, en casos extremos, oclusión.
Así que ten cuidado, porque no todos los chicles son iguales, pero, sobre todo, hay algunos que hay que evitar a toda costa.
Masticables para perros que debes evitar: huesos cocidos y huesos crudos
Entre los distintos tipos de objetos para masticar que hay, los huesos, tanto cocidos como crudos, tienen una importancia especial por lo populares que son.
Sin embargo, pueden suponer riesgos importantes para la salud del perro.
Los huesos cocidos son uno de los objetos para masticar más peligrosos.
Durante el proceso de cocción, los huesos se vuelven frágiles y tienden a astillarse.
Las de pollo y pavo son especialmente propensas a romperse.
Estas astillas pueden clavarse fácilmente en las encías o en el esófago del perro, causándole lesiones graves.
Si llegan al estómago y al intestino, pueden provocar perforaciones u obstrucciones, lo que a menudo requiere una intervención quirúrgica de urgencia.
Ni siquiera los huesos crudos, aunque algunos los consideren una alternativa más segura que los cocidos, están totalmente libres de riesgos: uno de ellos es que puedan transmitir infecciones bacterianas por salmonela o Escherichia coli.
Además, pueden provocar estreñimiento.
También hay que evitar los famosos huesos de piel de búfalo
Sí, los huesos de piel de búfalo son muy peligrosos y es mejor evitarlos.
No son huesos de verdad, sino subproductos del curtido tratados químicamente que pueden provocar asfixia, obstrucciones intestinales y reacciones alérgicas.
Además, se blanquean y se tratan con sustancias químicas que pueden ser tóxicas o cancerígenas, y se unen con pegamento.
Si las masticas durante mucho tiempo, se vuelven blandas y resbaladizas, y corres el riesgo de que se te vayan a la garganta.
En principio, eso sí, es fundamental vigilar siempre al perro mientras mastica cualquier golosina.
Y, por último, recuerda que los mejores juguetes masticables para perros son los que no contienen azúcares, colorantes, conservantes químicos ni atrayentes.
Si necesitas información útil y consejos para elegir los mejores juguetes masticables para tu perro, adecuados a su edad, estado físico y necesidades nutricionales específicas, ponte en contacto con nosotros y reserva una consulta con los veterinarios de nuestro equipo, que siempre están a tu disposición.
Además, le recordamos que la Clínica La Veterinaria está siempre abierta las 24 horas del día, incluidos festivos, y dispone de un servicio de urgencias de 20:00 a 8:00 horas.