Bracco italiano: el perro contemplativo con una mente brillante
El Bracco Italiano es una de las razas caninas más antiguas de Italia, cuyos orígenes se remontan a hace varios siglos.
Las primeras representaciones de perros parecidos al Bracco se pueden encontrar en obras de arte que datan del siglo IX.
Reconocimiento de la raza
Se cree que sus antepasados fueron utilizados como perros de caza por los nobles de la época romana y medieval, y que eran especialmente apreciados por su habilidad para buscar y recuperar la caza.
A lo largo de la historia, el perro de caza italiano ha recibido influencias de varias razas europeas, incluidas las alemanas y las francesas.
Durante el Renacimiento, se convirtió en el perro favorito de los nobles cazadores, pero con la llegada de las técnicas de caza modernas en el siglo XX, la raza estuvo a punto de extinguirse.
Sin embargo, gracias a unos esfuerzos de cría bien orientados, el Bracco ha vuelto a estar de moda.
El 4 de abril de 1949, el Bracco Italiano fue reconocido oficialmente por la Federación Cinológica Internacional (FCI) ypor la ENCI (Ente Nazionale Cinofilia Italiana), que han contribuido a su promoción y difusión tanto en Italia como en el extranjero.
La morfología de los bracchi italianos
El Bracco Italiano es un perro de tamaño mediano, con un cuerpo bien proporcionado y musculoso.
Su imponente complexión física y su trote amplio y enérgico lo hacen ideal para recorrer grandes distancias, mientras que su olfato extremadamente desarrollado lo convierte en uno de los mejores perros de búsqueda olfativa.
Su altura suele oscilar entre los 55 y los 67 centímetros a la cruz, y su peso oscila entre los 25 y los 40 kilogramos.
El pelo es corto, denso y sedoso, y el pelaje presenta una gran variedad de colores, entre los que se incluyen el blanco con manchas naranjas o marrones y el blanco con manchas negras.
La cabeza es ancha y la frente está ligeramente abombada, con orejas largas y caídas a los lados y una nariz «impresionante» que le da un perfil que, por un lado, resulta casi aristocrático y, por otro, «un poco cansado de nacimiento».
Snob, pero no demasiado
Aunque a menudo se le describe como un perro flemático, reflexivo y casi snob, el Bracco destaca, en cambio, por su temperamento equilibrado, su sensibilidad y el cariño que siente por sus dueños, con los que establece relaciones profundas.
Nunca es entrometido ni ruidoso; es una presencia atenta pero tranquilizadora.
Conocido por su paciencia imperturbable, es un perro que aguanta incluso el ajetreo de los niños, pero es fundamental enseñar a los más pequeños a respetar su espacio.
Es muy cariñoso y suele usar la pata para comunicarse.
Sin embargo, no es la raza adecuada para quien busca un perro «de sofá».
De hecho, necesita movimiento y estímulos, lo que significa que hay que asegurarte de que haga una buena dosis de ejercicio físico a diario, entre juegos y paseos.
Destaca en disciplinas como el lanzamiento de objetos y el agility, que le ayudan a mantener su bienestar físico y mental.
Hacer ejercicio con regularidad es clave para prevenir la obesidad y otras enfermedades relacionadas con el sedentarismo.
Patologías que hay que vigilar
Algunos de los problemas de salud más comunes son la displasia de cadera, la displasia de codo y problemas oculares como las cataratas.
Para garantizar que el Bracco Italiano lleve una vida sana, es recomendable llevarlo al veterinario con regularidad y seguir una rutina de cuidados completa, que incluya el aseo, la limpieza de las orejas y el cuidado dental.
Si quieres llevar a tu Bracco italiano a una revisión, a revisiones periódicas o a consultas, ponte en contacto con los veterinarios de nuestro equipo, que siempre están a tu disposición.
Además, le recordamos que la Clínica La Veterinaria está siempre abierta las 24 horas del día, incluidos festivos, y dispone de un servicio de urgencias de 20:00 a 8:00 horas.