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Síndrome braquicefálico obstructivo (BAOS), que afecta a perros y gatos con hocico aplanado
El síndrome braquicefálico, también conocido como BAOS (síndrome braquicefálico obstructivo de las vías respiratorias), es una afección clínica que afecta principalmente a razas de perros y gatos con el hocico comprimido.
Esta obstrucción es el resultado de una serie de anomalías anatómicas que se producen en los sujetos braquicéfalos, es decir, aquellos perros y gatos caracterizados por un cráneo corto y una cara aplanada.
El drama de la selección: los problemas de salud de las razas braquicéfalas
Las anomalías más frecuentes son
- fosas nasales estenóticas (aberturas nasales demasiado estrechas)
- paladar blando alargado
- tráquea hipoplásica (tamaño reducido de la tráquea)
- sacos laríngeos hipertróficos
Estas malformaciones alteran la respiración normal, causando dificultades en el flujo de aire y provocando un mayor esfuerzo respiratorio.
Qué razas de perros y gatos son braquicefálicas
En el contexto del síndrome braquicefálico, varias razas de perros y gatos tienen predisposición a desarrollar esta afección.
Entre las razas de perros:
- Pug
- Bulldog inglés
- Bulldog francés
- Chihuahua
- Shih Tzu
- Pekinés
Entre las razas felinas:
- Persa
- Exótico de pelo corto
- Himalaya
Todas estas razas y otras similares pueden manifestar una serie de síntomas de leves a graves, según la gravedad de las anomalías anatómicas.
¿Cuáles son los síntomas del BAOS en perros y gatos?
Los síntomas del BAOS pueden variar mucho y pueden hacerse más evidentes durante las actividades físicas o el estrés.
Los siguientes síntomas se encuentran entre los más frecuentes:
– Dificultades respiratorias: pueden manifestarse con una respiración rápida o superficial. Los animales pueden parecer fatigados incluso durante actividades ligeras
– Ronquidos: muchos perros y gatos con BAOS roncan durante el sueño, señal de que las vías respiratorias están obstruidas
– Cianosis: la decoloración azul de las mucosas es un signo alarmante que indica falta de oxígeno
– Tos: debida a una inflamación de las vías respiratorias
– Intolerancia al ejercicio: los animales afectados pueden mostrar una rápida disminución de la resistencia física y reticencia a realizar actividades físicas
– Mala tolerancia al calor: los perros y gatos braquicéfalos son incapaces de regular eficazmente su temperatura corporal, lo que les hace más susceptibles al estrés térmico
– Hiperexcitabilidad: debido a las dificultades respiratorias, los perros pueden parecer ansiosos o sobreexcitados cuando se encuentran en situaciones estresantes
– Colapso: en situaciones de estrés o fatiga, los perros y gatos pueden colapsar debido a la incapacidad de respirar adecuadamente
Comprender los signos y síntomas asociados a esta enfermedad es crucial para garantizar un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado
Diagnóstico y tratamiento quirúrgico del BAOS
El diagnóstico del síndrome braquicefálico suele hacerse mediante una exploración física y, en algunos casos, mediante investigaciones más profundas, como la laringoscopia.
El tratamiento quirúrgico puede abarcar desde operaciones menores, como la resección del paladar blando, hasta procedimientos más complejos, como la cirugía para corregir las fosas nasales estenóticas, cuyo objetivo es mejorar el flujo de aire y aliviar los síntomas respiratorios.
Terapias conservadoras para pacientes braquicéfalos
Las terapias conservadoras pueden ser útiles en el tratamiento del síndrome braquicefálico.
Algunos enfoques incluyen el uso de fármacos antiinflamatorios para reducir la inflamación de las vías respiratorias y la adopción de un programa de ejercicio controlado para mejorar la resistencia sin sobrecargar el sistema respiratorio.
Gestión de los problemas respiratorios y controles veterinarios periódicos
Para los perros y gatos con síndrome braquicefálico, es esencial adoptar estrategias de manejo para mejorar su calidad de vida.
Esto puede incluir modificaciones ambientales, como evitar las temperaturas extremas y el estrés, y controlar la actividad física para prevenir la fatiga.
Los controles veterinarios regulares son esenciales para vigilar la salud de los animales braquicéfalos e intervenir rápidamente en caso de problemas respiratorios.
Es crucial vigilar cuidadosamente la salud respiratoria de los braquicéfalos, prestando atención a los signos de dificultad respiratoria, como ronquidos o sibilancias.
Si tu perro o gato es braquicefálico, para revisiones y consultas periódicas, ponte en contacto con los médicos veterinarios de nuestra plantilla, que están siempre a tu disposición.
Además, le recordamos que la Clínica La Veterinaria está siempre abierta las 24 horas del día, incluidos festivos, y dispone de un servicio de urgencias de 20:00 a 8:00 horas.
