Jerbo de Mongolia: el curioso roedor al que le encanta olerlo todo
El jerbo(Meriones unguiculatus) es un pequeño roedor originario de las estepas de Mongolia.
Unas docenas de ejemplares de jerbos fueron capturados por primera vez en Mongolia y llevados a París en 1935, donde el Dr. Victor Schwentker los esperaba para investigarlos.
Dóciles y agradables al tacto, los jerbos se hicieron populares como animales de compañía y son muy comunes hoy en día.
Las características físicas del jerbo
Los jerbos de Mongolia son roedores pequeños, con una longitud media de entre 10 y 12 centímetros, sin contar la cola, que puede alcanzar una longitud similar.
La coda desempeña una importante función de equilibrio durante los saltos y las carreras.
Tienen un pelaje suave y espeso que puede variar de color entre gris claro y marrón.
Sus orejas son redondas y sus ojos, grandes y oscuros, les dan un aspecto vivo y curioso.
Sus fuertes y musculosas patas traseras permiten a estos roedores ser hábiles excavadores y corredores, una prerrogativa esencial en su hábitat natural.
La dieta del jerbo de Mongolia
En la naturaleza, el jerbo se alimenta principalmente de semillas, raíces, hojas y otras plantas.
Una dieta adecuada debe incluir una mezcla de semillas de girasol, mijo, avena y sustancias fibrosas como el heno, que favorecen la salud intestinal y la masticación.
En efecto, como todos los roedores, el jerbo tiene unos incisivos largos y de crecimiento continuo, cuya longitud mantiene constante con el uso.
Deben evitarse los alimentos ricos en grasa o azúcar, ya que pueden provocar importantes problemas de salud, como obesidad y enfermedades metabólicas.
Además, es importante proporcionar siempre agua fresca y limpia, ya que una hidratación adecuada es esencial para el bienestar del jerbo.
El entorno ideal para los jerbos
Sin embargo, los jerbos siguen siendo animales salvajes, con necesidades etológicas muy específicas que son difíciles de reproducir en casa.
Estos roedores están acostumbrados por naturaleza a vivir en suelos secos y soleados, entre 20 y 26 grados centígrados, y sufren con temperaturas superiores a 35 grados centígrados.
El hábitat ideal debe reproducir las condiciones de su entorno natural.
Las características del gerbillarium
El jerbo pasa mucho tiempo excavando, haciendo túneles y explorando su entorno, utilizando su sentido del olfato para «olerlo» todo.
El gerbilario, de cristal o plexiglás, debe ser lo bastante profundo para que pueda excavar, y es necesario un enriquecimiento ambiental para estimular su actividad física.
Es muy importante no utilizar ruedas de hámster del tipo abierto, con barras, porque la cola del jerbo puede quedar atrapada y fracturarse o amputarse.
Ten en cuenta que la cola, como mecanismo de defensa, se desprende con mucha facilidad; por eso, es importante no agarrarla nunca por la cola, sino cogerla suavemente con las manos.
Además, los escondites y refugios, como tubos de cartón o casitas de madera, permiten a los jerbos retirarse y sentirse seguros cuando descansan.
El jerbo alterna periodos de descanso y de actividad a lo largo del día.
Suele ser más activo al anochecer, cuando se dedica a explorar su hábitat y a excavar.
Este comportamiento es típico de los roedores nocturnos, que se sienten más seguros en la oscuridad.
Los jerbos de Mongolia son animales sociales
El jerbo tiende a formar fuertes vínculos con sus compañeros y, si se le mantuviera solo, sufriría.
Es aconsejable mantenerlos en parejas o grupos, ya que la soledad puede provocar estrés y problemas de comportamiento.
Una anécdota interesante es que los jerbos pueden reconocer a sus compañeros mostrando signos de alegría cuando se reúnen tras un periodo de separación.
Sin embargo, es importante prestar atención a la asignación de socios, ya que determinadas dinámicas sociales pueden causar conflictos.
Es preferible introducir jerbos jóvenes o hermanos, en lugar de individuos adultos del sexo opuesto procedentes de entornos diferentes, para reducir el riesgo de agresiones o tensiones en el grupo.
La reproducción de los jerbos
El jerbo alcanza la madurez sexual en torno a las 10-12 semanas de edad.
La época de apareamiento suele tener lugar en primavera y verano, cuando las condiciones ambientales son favorables.
La gestación dura unos 24-26 días, al final de los cuales la hembra da a luz a una camada de entre 3 y 7 cachorros.
Es importante proporcionar un entorno tranquilo y seguro durante este periodo, ya que las hembras pueden ser muy sensibles al estrés.
Signos de enfermedad en los jerbos
Entre las enfermedades más comunes están las infecciones respiratorias, que pueden manifestarse con estornudos y dificultades respiratorias, y los problemas dentales, como maloclusiónque pueden causar dolor y dificultad para comer.
Estos pequeños roedores suelen ser robustos, pero si te fijas:
- Cambios en el apetito
- Letargo o inactividad
- Pérdida de peso o caída del cabello
- Dificultades respiratorias
- Comportamiento inusual
consulta inmediatamente a tu veterinario especializado en animales exóticos.
Para que tu jerbo de Mongolia se someta a un chequeo, para que te aconsejemos sobre su alimentación o sobre su manejo, ponte en contacto con nosotros para concertar una cita con un médico veterinario experto en animales no convencionales que trabaje en nuestras instalaciones.
Además, le recordamos que la Clínica La Veterinaria está siempre abierta las 24 horas del día, incluidos festivos, y dispone de un servicio de urgencias de 20:00 a 8:00 horas.
