Oso polar: el mayor carnívoro terrestre es un mamífero semiacuático
El oso polar vive en los territorios árticos , la región geográfica que rodea el Polo Norte, situada al norte del Círculo Polar Ártico.
Es el mayor carnívoro existente en nuestro planeta junto con el oso Kodiak.
Los machos adultos alcanzan un peso de 350 a 700 kg y una longitud de 2 a 3 metros.
Las hembras, aunque más pequeñas, pueden pesar entre 150 y 300 kg.
Por qué los osos polares son blancos
Una de las características más conocidas de los osos polares es su pelaje, que adopta la coloración blanca que conocemos.
Sin embargo, el pelaje del oso polar no es realmente blanco, sino transparente y hueco; esto permite que la luz se refracte, dando así la ilusión de un color blanco.
Esta adaptación evolutiva ayuda al animal a camuflarse en su hábitat helado y también a regular la temperatura corporal.
La piel que hay debajo es de un color negro que actúa como aislante y absorbe el calor del sol.
Los osos blancos también poseen una capa de grasa de hasta 10 cm de espesor, esencial para su supervivencia en las duras temperaturas árticas.
Esta combinación de pelo y grasa permite al oso mantener su temperatura corporal incluso cuando las condiciones exteriores son extremadamente frías, como en su hábitat.
Cómo cazan y qué comen los osos polares
La ingesta de alimentos es crucial para su supervivencia, especialmente durante los meses de verano, cuando el hielo marino retrocede y el acceso a las presas se hace más difícil.
El oso polar es un depredador muy especializado y se alimenta principalmente de focas, sobre todo de las focas de Weddell y anilladas .
Utiliza una técnica conocida como «emboscada«para capturar focas: se esconde cerca de las aberturas en el hielo, donde las focas respiran, esperando pacientemente el momento adecuado para atacar.
Además de focas, los osos polares pueden alimentarse ocasionalmente de cadáveres de ballenas y otros animales marinos, pero también de algas, frutos y raíces, aunque éstos constituyen una pequeña parte de su dieta total.
Cómo se mueve el oso polar en el agua
Los osos polares utilizan sus poderosas patas delanteras para nadar, mientras que sus extremidades traseras actúan como timones.
Se les considera de los mejores nadadores del reino animal, capaces de nadar más de 90 km sin detenerse, lo que es esencial para buscar comida y desplazarse entre las masas de hielo.
Sus habilidades natatorias son especialmente relevantes en el contexto del cambio climático, en el que el retroceso del hielo marino está obligando a los osos a nadar más y más lejos en busca de comida y territorios para aparearse y reproducirse.
La supervivencia de los cachorros
La reproducción suele producirse a finales de primavera o principios de verano, y la gestación dura de 195 a 265 días.
Las hembras construyen madrigueras de nieve en las que suelen parir de una a tres crías.
Su madre les alimenta con leche materna rica en grasa, lo que les permite crecer rápidamente y acumular reservas de grasa.
Las crías permanecen con su madre unos dos años, durante los cuales aprenden habilidades vitales para la caza y la supervivencia en el Ártico.
Qué les pasa a los osos polares
Durante este periodo, las mamás oso se enfrentan a importantes retos, ya que la disponibilidad de alimentos puede variar mucho y el cambio medioambiental amenaza el hábitat del oso polar.
El Ártico está experimentando cambios drásticos debido al calentamiento global.
Las temperaturas aumentan más deprisa que en otras regiones del mundo, provocando el deshielo del hielo marino.
La disminución del hielo marino repercute directamente en la caza de focas, principal fuente de alimento de los osos polares, lo que provoca un aumento de la competencia por el alimento y una disminución de la salud de la población.
Los osos desnutridos tienen menos probabilidades de reproducirse y criar a sus oseznos.
Las poblaciones de osos polares ya se están reduciendo y se prevé que sigan disminuyendo, con riesgo de extinción masiva a finales de siglo.
Por desgracia, su desaparición es un indicador de algo catastrófico que pronto arrollará a todas las especies vivas, incluida la nuestra.
Y si salvamos a los osos polares, nos salvamos a nosotros mismos.
Sin embargo, para tu perro o gato, ya sea para una revisión, vacunas o chequeos periódicos, ponte en contacto con los médicos veterinarios de nuestra plantilla, que están siempre a tu disposición.
Además, le recordamos que la Clínica La Veterinaria está siempre abierta las 24 horas del día, incluidos festivos, y dispone de un servicio de urgencias de 20:00 a 8:00 horas.
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©2025 -Texto: Tiziana Genovese – Técnico Veterinario
