El pastor escocés: un papel fundamental en la historia agrícola de Escocia
El perro pastor escocés, al que a menudo se conoce como collie, es originario de las Highlands escocesas, donde guiaba y protegía a los rebaños.
Los perros también se usaban como guardianes de las granjas, ayudando a mantener el orden y protegiendo al ganado de los depredadores.
El término «Collie» probablemente viene de la antigua palabra «col», que significa «negro», en referencia al color de las ovejas escocesas de pelaje oscuro y, por eso, se usaba para referirse a los perros encargados de pastorearlas y cuidarlas.
El reconocimiento y los estándares de la raza del collie
Durante mucho tiempo no se trataba de una raza única bien definida, sino de un grupo de perros pastores con características similares.
Tras el reconocimiento oficial de la raza por parte del Kennel Club inglés en 1895, se establecieron dos estándares para el pastor escocés:
- Pelo largo (Rough Collie): tiene un pelaje largo, liso y denso, que le da un aspecto elegante y distinguido, resaltado por el collar de pelo espeso que le rodea el cuello.
- Pelo corto (Smooth Collie): por el contrario, tiene el pelo corto y pegado al cuerpo.
Ambas variantes tienen la cabeza alargada y afilada, ojos expresivos y de forma ovalada, orejas semierguidas con la punta ligeramente inclinada hacia delante y un cuerpo esbelto pero musculoso.
Cuidado del pelaje del collie
En el collie de pelo largo, el pelaje requiere un cepillado regular y minucioso para evitar que se formen nudos, mantener la suavidad del pelaje y garantizar la buena salud de la piel.
Es recomendable hacer al menos una o dos sesiones de aseo a la semana, en las que hay que prestar especial atención a las zonas más propensas a que se formen nudos, como detrás de las orejas, debajo de las axilas y a lo largo del cuello.
La variedad Smooth Collie, aunque tiene un pelaje más corto y fácil de cuidar, necesita un cepillado periódico para eliminar el pelo muerto.
A pesar de las diferencias estéticas, ambas variedades comparten las mismas cualidades: equilibrio, sensibilidad y un gran apego a la familia.
El pastor escocés es conocido por su carácter súper equilibrado
Es un perro cariñoso y leal, protector pero no agresivo, y paciente con los niños.
Sin embargo, sigue mostrando cierta desconfianza inicial hacia los desconocidos: una característica típica de los perros pastores, acostumbrados a vigilar el rebaño.
Conserva ese instinto innato de colaboración y la necesidad de hacer ejercicio físico con regularidad, de recibir estímulos mentales y de tener una estrecha interacción con su humano.
Por eso, no es adecuado para una vida sedentaria o aislada, ya que el pastor escocés necesita que le hagan participar activamente.
Por eso, no es un perro adecuado para una vida sedentaria o aislada.
Las enfermedades genéticas típicas de la raza
Desde el punto de vista de la salud, el perro pastor escocés puede sufrir enfermedades genéticas típicas de la raza que requieren una observación atenta y revisiones veterinarias periódicas.
La mutación del gen MDR1 (resistencia a múltiples fármacos) es la afección genética más grave para el pastor escocés.
Esta mutación altera la barrera hematoencefálica, lo que impide que se filtren correctamente los medicamentos de uso habitual, que se acumulan en el sistema nervioso y provocan efectos neurotóxicos graves o mortales:
- Síntomas de intoxicación: salivación excesiva, tambaleos (ataxia), ceguera, dificultad para respirar y coma.
- Medicamentos prohibidos o peligrosos: ivermectina (un antiparasitario común), además de algunos anestésicos, sedantes y fármacos quimioterapéuticos
Entre los principales problemas también se cuentan las disfunciones oculares hereditarias, y la CEA (anomalía ocular del collie) es la patología ocular congénita típica de la raza.
Consiste en un desarrollo anómalo de las capas vasculares internas del ojo y, en los casos más graves, puede ir acompañado de un desprendimiento de retina, lo que provoca ceguera parcial o total en el perro.
Tanto el MDR1 como el CEA se pueden detectar de forma precoz gracias a una sencilla prueba genética de ADN (que se puede hacer con una muestra de saliva).
Esta prueba permite determinar si el perro está sano (Clear), es portador sano (Carrier) o está afectado (Affected), lo que permite al veterinario personalizar el tratamiento farmacológico con total seguridad.
Otras enfermedades genéticas comunes en el pastor escocés son la displasia de cadera y problemas cardíacos como la miocardiopatía dilatativa.
Si quieres llevar a tu collie a una revisión, a que le pongan las vacunas o a un chequeo periódico, ponte en contacto con los veterinarios de nuestro equipo, que siempre están a tu disposición.
Además, le recordamos que la Clínica La Veterinaria está siempre abierta las 24 horas del día, incluidos festivos, y dispone de un servicio de urgencias de 20:00 a 8:00 horas.