El gecko: útil, inofensivo e incomprendido

Geco | Clínica La Veterinaria
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El gecko: un compañero de piso discreto que nos libra de las moscas y los mosquitos

El gecko común que más se ve en las casas italianas pertenece a la especie Tarentola mauritanica.

Es un pequeño reptil muy común en las zonas templadas y mediterráneas, que se caracteriza por tener un cuerpo robusto, una piel ligeramente granulada y una coloración que va del gris al beige, a menudo con manchas que hacen que sea difícil de ver sobre las superficies.

Es un animal principalmente nocturno: durante el día suele esconderse en grietas, huecos o rincones protegidos, mientras que por la noche se vuelve activo, sobre todo en las zonas iluminadas donde se concentran los insectos.

Una de sus características más conocidas es su capacidad para adherirse a superficies verticales e incluso al techo.

¿Cómo se mantiene el gecko?

La superficie de las patas del gecko está cubierta por millones de estructuras filamentosas extremadamente finas llamadas setas.

Estas cerdas se ramifican en otras estructuras más pequeñas, llamadas espátulas, de tamaño nanométrico.

Cada una de las patas puede tener más de 500 000 setas, y cada seta se divide en cientos de espátulas.

La disposición jerárquica de las setas y las espátulas permite a los geckos aprovechar las fuerzas conocidas como fuerzas de Van der Waals.

¿Qué son las fuerzas de Van der Waals?

Las fuerzas de van der Waals son fuerzas de atracción «eléctricas» invisibles que se producen a nivel atómico.

Una sola fuerza de Van der Waals es insignificante, pero el gecko ha desarrollado un sistema para multiplicar su efecto de forma exponencial.

En el momento en que el gecko apoya la pata y la empuja hacia abajo, las paletas se extienden y la fuerza de atracción se activa al máximo.

El enorme número de espátulas que entran en contacto con la superficie genera una fuerza adhesiva total considerable, capaz de soportar el peso de todo el animal.

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           La pata del gecko | Clínica La Veterinaria

En la práctica, la superficie de contacto de las patas del gecko genera una adherencia total que supera con creces el peso corporal del animal, venciendo la gravedad y permitiendo a estos reptiles caminar por superficies verticales o boca abajo.

Cuando tiene que dar un paso, cambia la inclinación de las espátulas, la fuerza de van der Waals se interrumpe al instante y la pata se despega sin esfuerzo.

¿Por qué se meten los gecos en casa?

La presencia de un gecko depende sobre todo de factores ambientales.

La razón principal es la disponibilidad de comida: los gecos se alimentan de insectos y se sienten atraídos por los lugares donde abundan presas como mosquitos, moscas, polillas y arañas.

Las luces artificiales de las casas atraen a los insectos y, por lo tanto, también a los geckos que cazan a esos insectos.

Su estrategia de caza se basa en la espera: se queda quieto hasta que se acerca una presa y, entonces, se lanza rápidamente.

En la práctica, su presencia se puede considerar una forma de «control biológico» natural y desempeña un papel fundamental en la cadena alimentaria.

Al alimentarse de insectos considerados parásitos, ayuda a mantener el equilibrio de los ecosistemas en los que vive.

Es importante recordar que se trata de un animal salvaje: no hay que capturarlo, ni tenerlo como mascota improvisada, ni siquiera tocarlo, entre otras cosas porque, ante la depredación u otras amenazas, los gecos pierden la cola.

La regeneración de la cola en los gecos

La pérdida de la cola en el gecko, conocida como autotomía, es un mecanismo de defensa natural.

No se trata de una simple rotura mecánica, sino de una respuesta refleja controlada por el sistema nervioso en situaciones de peligro extremo o estrés.

La cola del gecko tiene unos puntos débiles predefinidos, llamados «planos de fractura», que están entre las vértebras.

Estos puntos son zonas de tejido cartilaginoso o conectivo que se rompen con facilidad.

Cuando el gecko decide desprenderse la cola, contrae con fuerza los músculos que rodean uno de estos planos de fractura: esta tensión rompe la vértebra y separa la piel y los tejidos de forma nítida.

La cola sigue moviéndose y retorciéndose frenéticamente durante varios minutos (hasta 30 en algunas especies) gracias a unos reflejos nerviosos locales. Esto sirve para distraer al depredador mientras el gecko huye.

La cola vuelve a crecer en unas semanas gracias a unas células especializadas que se activan para formar tejido nuevo.

Aunque nos fascine la extraordinaria biología de los reptiles, la salud de nuestros perros y gatos sigue siendo nuestra prioridad diaria.

En este sentido, los médicos veterinarios de nuestra plantilla están siempre a tu disposición: ponte en contacto con ellos para cualquier necesidad o información útil para el bienestar de tu querido perro o gato.

Además, le recordamos que la Clínica La Veterinaria está siempre abierta las 24 horas del día, incluidos festivos, y dispone de un servicio de urgencias de 20:00 a 8:00 horas.

Por la alegría de verlos FELICES

©2026 -Texto e imagen: Tiziana Genovese – Técnico Veterinario

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